Oporto: ciudad de contrastes y Guimarães

Viaje a Oporto (Portugal) del 17 al 21 de abril de 2017

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Día 1.  Valencia – Oporto

Amanece temprano. El vuelo hacia Oporto sale a las 06:20 de Valencia. Cola interminable en el aeropuerto de Manises (Valencia), una sola cabina en las puertas de acceso hace la espera tensa. Llegamos justos al embarque. A las 7:10 llegada a Oporto. Hay conexión de metro hasta el centro de la ciudad (el metro sale cada 20-30 minutos de 6.00 a 0.30).

Buscamos el hotel, Gran Hotel de París (Rua Da Fabrica, 27-29), está muy cerca de Aliados y de la Plaza Libertad, en el centro de Oporto (parada de metro Aliados). Es el hotel más antiguo de la ciudad (data del 1877), se nota, pequeño y acogedor, respeta muchas antigüedades de otras épocas. Son las 9 de la mañana y no nos pueden dar habitación, pero si podemos dejar la pequeña maleta de cabina en consigna. Comenzamos ya la visita por la ciudad, según el mapa, parece extensa, pero nada más lejos de la realidad.

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Pronto nos damos cuenta que las distancias son cercanas pero costosas, todo son cuestas empinadas y escaleras. El gran surco generado por el Duero, ha dejado una ciudad sin descansos, salvo en su orilla, donde todo crece desde su mirada. Bajamos desde Aliados a la estación de trenes (Estación de São Bento), conocida por sus imágenes interiores azulejadas, que cuentan batallas de antaño.

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Desde aquí se puede ver la Se, la catedral de Oporto, que levanta a lo alto de la ciudad en un corto paseo empinado. La primera impresión es que está por restaurar, como toda la ciudad. El interior es oscuro con tallas doradas y el exterior da a un bonito mirador con vistas a toda la ciudad. Desde aquí bajamos por las sinuosas calles y complicadas escaleras hasta la Plaza del edificio de La Bolsa, afortunadamente con calor, pues con lluvia hubiera sido casi imposible. Ya estamos cerca del río y se ve el viejo tranvía cercano. Un poco más de bajada y ya estamos en el Duero, es la zona más animada. El puente Luis I, del discípulo de Eiffel, aparece uniendo Oporto y Vila la Gaia, la zona bodeguera. Se puede cruzar andando de una lado a otro gracias a él. Damos un buen paseo por la zona y  aprovechamos para hacer el crucero de los seis puentes, nada del otro mundo.

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torre-clerigos Subimos hacia la Torre de los Clérigos, a espaldas de nuestro hotel y de paso vemos las iglesias do Carmo. La ciudad entremezcla bonitas fachadas con casas a punto de caer o ya derruidas, es un contraste casi épico. Decidimos comer cerca, en el Piolho Douro (Piojo de Oro), bien, unos 30 euros con vino. Tras la comida vamos a ver la Librería Lello e Irmao. Es el punto de toda la ciudad con más cola, es la librería en la que se inspiró Harry Potter. La entrada vale 4 euros, pero si compras algún libro te lo descuentan.

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Nos acercamos al hotel para que nos den la habitación y descansamos un poco de la dura mañana. Desde aquí vamos a Rua Santa Catalina, están cerrando la iglesia, muy pequeña, pero nos dejan entrar a verla. Toda llena de azulejos la iglesia de San Ildefonso, mejor por fuera que por dentro. Es una zona de calle peatonal con comercios de paseo agradable. Cena en el Hard Rock, al lado del hotel.

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Han sido 18 km. de cuestas que nos han dado para conocer la práctica totalidad de la ciudad en un día.

Día 2. Vila Nova de Gaia

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El desayuno del hotel es completo y nada abarrotado de clientes, el hotel es pequeño y se agradece el trato. Bajamos a la zona de Vila Nova de Gaia, es día de las catas en las bodegas. Visitamos Calem y Porto Cruz. Calem está prácticamente al cruzar el puente. Con muy poco tiempo de espera nos hacen visita guiada en español de unos 35 minutos con una cata final de dos vinos, un blanco y un tinto. El blanco es más cercano a un moscatel que a lo que conocemos por vino blanco al otro lado peninsular, el tinto se acerca más a un cognac. Ambos de buena calidad. La visita merece la pena, es económica y entretenida.

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Después nos acercamos a Porto Cruz. Esto es más un museo que una visita a una bodega , tan solo nos ponen los vinos , sin explicación alguna y nos indican que si queremos ver más subamos a ver la exposición del piso de arriba (merece la pena subir a la terraza para aprovechar las vistas que tiene y realizar alguna foto). Aprovechando que estamos en este lado del río subimos al Monasterio de Serra do Pilar (Patrimonio de la Humanidad) y el Jardim do Morro. Hay posibilidad de hacerlo con teleférico desde la orilla hasta el pie del monasterio pero es temprano y parece que hay bonitas casas por el camino, por lo que nos animamos a hacerlo a pie. La subida es demoledora. Falta el oxígeno cuando llegas arriba aunque se agradecen las vistas desde el paseo. El monasterio no tiene nada salvo un patio interior ruinoso. De nuevo esa sensación que el patrimonio está descuidado, pintura caída, pareces sucias y eso sí una pantalla última generación proyectando dentro del monasterio las bondades de la zona. Realizamos el camino inverso para comer en la Taberninha do Manel al borde del río (Avda. de Diogo Leite, 308). Buena comida y precio como parece por aquí tarifa plana con vino de unos 30-35 euros los dos.

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Desde aquí cruzamos a la zona centro y vamos bordeando el río hasta llegar a la subida de los jardines del palacio de cristal para ir a la calle de las galerías de arte, Miguel Bombarda. Otra subida más adoquinada, eterna. La calle es defraudadora, salvo su arte callejero plasmado en las decadentes paredes semiderruidas .

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Desemboca en una calle peatonal con comercios variados de marcas conocidas y esta a su vez a una plaza justo arriba de la zona del hotel. Cenamos en Lagostim (31,80 euros los dos), en una paralela al hotel, toda esta zona está llena de pequeños restaurantes. Nos llama la atención que las mesas están pegadas en todos los restaurantes, que no se acepta el pago con tarjeta en muchos sitios y que prácticamente estás cenando con los de al lado, tanto es así que hoy hemos compartido con unos canadienses de Toronto con los que hemos podido compartir experiencias .

Día 3. Foz do Douro: en busca de Iker y Sara Carbonero

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Vamos hacia Foz, zona de playa de la desembocadura del río. Para ir cogemos el tranvía 1, de esos antiguos con madera por dentro, de esos que no entiendes cómo consiguen subir esas cuestas, de esos que te llevan al pasado. Nos lleva al inicio del paseo de playa de Foz. El paseo es agradable en un día soleado como hoy, el Atlántico a la izquierda , pequeñas mansiones a la derecha entremezcladas de nuevo con antiguas casas derruidas frente al océano , esperando a que alguien se apiade de ellas. Llegamos al final y para la vuelta vamos con el bus 500 hasta la parada que nos indica el chofer para coger el ferry que nos lleva a Afurada (1,5 euros por persona). Es una pequeña población de pescadores con un puerto deportivo donde todavía hay un lavadero público y todo huele a pescado a la brasa.

Comemos en un pequeño bar, Taberna São Pedro, por el precio habitual (50,20 euros los dos con botella de vino).

Volvemos hacia la zona del hotel dando un buen paseo de nuevo, Oporto está visto. Cenamos frente al hotel en un pizzería , Presto Pizza (Rua da Fabrica), buena calidad y servicio. Mañana iremos en tren a Guimarães. Buenas noches !!!

Día 4. Guimarães 

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Hoy nos vamos a Guimarães (declarada Patrimonio de la Humanidad). La estación de trenes está muy cerca del hotel y en pleno centro, por lo que va a ser fácil el traslado. Preguntamos en información a primera hora de la mañana y nos indican que sale un tren cada hora hacia allí . El coste es reducido, 6,60 por persona ida y vuelta y se tarda una hora y quince minutos . El tren es cómodo, eso sí, con unas cuantas paradas previas al destino final. La estación de Guimarães está también muy cerca de la zona centro de la ciudad. Nada más salir de la estación hay un pequeño mapa de la ciudad que te sitúa. Una larga avenida de bajada simplemente para llegar a la plaza principal de la ciudad, estando la oficina de turismo señalada a la izquierda de la plaza .

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Es una pequeña ciudad al norte de Oporto, con un bonito centro histórico , como no podía ser de otra forma adoquinado, por donde callejear perdiéndose por él y ver calles serpenteantes y bonitas plazoletas, siempre subiendo y bajando continuas pendientes. Nada más pasar el centro histórico de llega a los dos principales monumentos de la cuidad , El Castillo y el Palacio Ducal (Palacio de los Duques de Braganza), ambos rodeados de bonitos jardines perfectamente cuidados, al igual que sus referencias que esta vez si tenían paredes lustrosas y buena apariencia. Aquí nació Portugal dicen los lugareños orgullosos presentando un cartel que así lo dice.

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Bajamos por las serpenteantes callejuelas y comemos en Solar do Arco de forma excepcional, arroz de marisco y ternera al horno (Rua Santa Maria, núm. 48/50. 42,30 euros las dos personas con botella de vino blanco).

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Sólo nos falta por visitar el Parque da Penha, al que se llega con un teleférico que se coge en la parte baja tras un paseo (precio ida y vuelta teleférico por persona 5 euros, en 2017).

dsc06650Las vistas son preciosas y el entorno muy agradable para pasear entre la vegetación frondosa.

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Volvemos hacia Oporto. Cena en Honorato, una hamburguesería especial con coctelería , económico y cerca de Clérigos, de la librería Lello y del hotel (26,60 euros los dos). Mañana suena el despertador a las 04:30, transfer al aeropuerto a las 05:10 (contratado en la oficina de turismo de Oporto, por 5 euros cada uno, nos recogen justo al lado del hotel y nos dejan en la puerta del aeropuerto). Buenas noches !!!

RECOMENDACIONES GENERALES

Oporto es una ciudad que se puede visitar en un fin de semana. Es un lugar ideal para viajar con niños. Se puede recorrer toda la ciudad a pie (llevar calzado cómodo). En días de calor, ir previstos de protección solar y botella de agua bien fresquita!

RESTAURANTES RECOMENDADOS

El listado de restaurantes está organizado por la zona de la ciudad de Oporto y alrededores en donde los podéis encontrar:

ZONA RIBEIRA

  • Chez Lapin Restaurante. Rua dos Canastreiros, 40-42.  Aconsejable pedir pulpo al horno y mejillones.
  • Mercearia das Flores. Rua das Flores, 110.
  • Cantina 32. Rua das Flores, 32.

ALIADOS Y BOLHÃO

VILA NOVA DE GAIA

AFURADA

  • Taberna São Pedro. Rua Vasco da Gama, 126.

MASSARELOS

MATOSINHOS

  • Restaurante O Tubarão. Rua do Sul, 59.

LUGARES “IMPERDIBLES” PARA PRÓXIMAS VISITAS

  • Museo Fundaçao Serralves
  • Tienda de artesanía típica A Vida Portuguesa. Está muy cerquita de la librería Lello.
  • Mercado do Bolhao
  • Matosinhos
  • Hotel Yeatman. Ubicado en la zona de Vila de Gaia, es un sitio ideal para tomar un café.
  • Jardim do Palácio de Cristal.
  • Casa da Música.
  • Museo do Vinho do Porto (entrada gratuita).
  • Miradouro da Vitória. Acude al atardecer a contemplar unas visitas espectaculares de la ciudad.

PLATOS RECOMENDADOS

Si visitáis Oporto no podéis dejar de probar:

  • Las franceshinas: bocadillo relleno de carne asada, jamón y salchicha con queso fundido, huevo frito y salsa de cerveza. Una bomba de relojería!
  • Albóndigas de bacalao “coquinhas bacalhau”
  • Bacalhau en todas sus versiones.

Espero que disfrutéis leyendo este post tanto o más como lo hemos disfrutado nosotros!

Mister&Me

 

 

 

 

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